Terapia Gestalt, la solución está en nosotros mismos

Terapia Gestalt, la solución está en nosotros mismos

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25 noviembre, 2015

A menudo tendemos a obviar que gran parte de nuestros miedos, problemas y ansiedades son fruto no de la enfermedad, entendida de forma física, sino fruto de nuestra propia mente. Siguiendo los dictados del psicoterapeuta Irving D. Yalom, en casi la totalidad de ocasiones la solución a nuestros problemas está en nuestro interior. La psicoterapia es una técnica que todavía tiene poca relevancia en nuestro país, pero cada vez es menos extraño encontrar una clínica psicológica que utilice la terapia Gestalt en Barcelona, Madrid o alguna de las ciudades más cosmopolitas de nuestra geografía. En nuestro auto conocimiento de la personalidad y los desarrollos mentales de nuestro propio cuerpo.

A través de estas técnicas se pueden tratar todo tipo de problemas, tanto graves como de menor gravedad. La terapia Gestalt no se limita en exclusiva a problemas y conflictos emocionales de gran calado, sino que puede servir para superar pequeños problemas del día a día y las rutinas, o incluso como complemento al desarrollo emocional y el crecimiento individual, familiar o de pareja. No existen limitaciones, ni en el caso de los conflictos que se pueden tratar mediante esta terapia psicológica, ni de las personas que pueden beneficiarse de la ayuda de los profesionales de la psicoterapia.

Los principales postulados que esta terapia psicológica maneja son la autoayuda para conseguir la salud y el bienestar de cada persona. De esta forma, el paciente que se someta a un “tratamiento” de psicoterapia podrá notar sus beneficios en la confianza y la autoestima, que ascenderán con el desarrollo personal alcanzado al someterse a las sesiones de terapia. Además, estas sesiones pueden contribuir a superar problemas de ansiedad o miedos incontrolables, a mejorar todo tipo de relaciones, familiares, laborales o de pareja, y a hallar una especie de zen o equilibrio mental con nosotros mismos. Todo está en nuestro interior, sólo hay que sacarlo. Por eso la psicoterapia puede ayudar, por otra parte, en la consecución de objetivos mediante la orientación de esfuerzos, en la curación de heridas y cicatrices del pasado y puede contribuir a que el paciente consiga vivir con plenitud, ya que encontrará todo lo que necesita en su fuero interno. Lo escribió el poeta Robert Frost: “algo que estábamos reteniendo nos hizo débiles hasta que descubrimos que ese algo éramos nosotros mismos”.

Para extraer ese “algo” que nos limita la actividad y la relación con nosotros mismos, una de las actividades principales de la terapia Gestalt es el denominado coaching. ¿Para qué sirve esta técnica? El coaching es la actividad dirigida en la que a través de un autoconocimiento de nosotros mismos podemos llegar a desarrollar nuestra inteligencia emocional, nuestras habilidades personales y profesionales (que en muchos casos desconocíamos), mejorar las habilidades comunicativas e interpersonales, etc. A efectos prácticos, la rutina de coaching nos servirá para preparar entrevistas de trabajo, alcanzar un nivel mínimo de nuestros objetivos para, desde ahí, seguir ascendiendo o desarrollar habilidades de dirección, liderazgo y competitividad que puede ser que ni siquiera supiésemos que teníamos. A veces necesitamos un pequeño empujoncito para poner en funcionamiento nuestra maquinaria mental y sacar lo mejor de nosotros mismos.

Pero, y en nuestro ámbito del deporte y las bicis, ¿para qué puede servirnos si acudimos a esta clínica? Nada más lejos de lo que muchos ya estarán pensando; en el deporte, la terapia Gestalt puede ayudar a obtener una mejora en la autoestima, el rendimiento o la recuperación, por ejemplo, de lesiones que nos impidan disfrutar como quisiéramos del pedaleo. ¿Cansado de probar técnicas, libros y todo tipo de terapias para salir de esa lesión y poder volver a pedalear la ciudad? Quizás la respuesta esté en esta clínica de psicólogos de Barcelona, o en sus “primas” de otras ciudades, que ofrece la primera sesión gratis para diagnosticar cuál es la situación del paciente y poder así comenzar a tratar el problema o a mejorar las habilidades desde el tratamiento del carácter y la personalidad, siempre destinados a superar las adversidades desde nuestro propio desarrollo mental y emocional. Y es que a menudo las barreras son auto impuestas y, por lo tanto, la posibilidad de saltarlas solo reside en nuestra cabeza, en nosotros mismos.

 

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