A mí me da un poco de miedo las alturas. No tengo vértigo en sí, lo que me da miedo es caerme cuando estoy muy alto y hacerme mucho daño. Me da, sobre todo, miedo al dolor y a mi torpeza. Así que, cuando veo a alguien subido en un andamio por estar arreglando algo de un edificio o instalando algo, se me abren las carnes y, no puedo evitarlo, busco que él esté bien sujeto y que el andamio bien anclado. Si lo está, me tranquilizo. Si no… a veces he hablado con el capataz para ver por qué no, así de fuerte es mi paranoia y mi miedo.
Hace poco hice un curso de riesgos laborales porque estoy estudiando una certificación profesional de Transporte Sanitario, y me explicaron ciertos casos de accidentes en altura que potenciaron mi miedo y mi preocupación por estos trabajadores. Creo que, para mí, lo más impactante fue recordar lo que me contó mi padre sobre su época de albañil: cuando era joven trabajaban sin sujeciones ni nada que los protegiera, mi padre me lo cuenta cada dos por tres. Una vez, se cayó desde más de cuatro plantas, pero tuvo la suerte de detener el impacto sobre una gran acumulación de tierra. Menos mal, porque, si no, hoy no estaría aquí.
Viendo esos casos en el curso (casos que me puede tocar atender cuando conduzca alguna ambulancia), fue cuando comprendí que sí, que la prevención es súper importante, y no solo una asignatura pesada que se imparte en los ciclos para rellenar. De verdad, puede salvar vidas. Cada elemento de protección, de sujeción,… TODO tiene su por qué y es importantísimo.
¿Qué es la línea de vida en altura?
Elite Seguridad se encarga de la instalación de la famosa “línea de la vida”, y me explicaron que esto es un sistema de protección que se encarga de unir al trabajador con algo fijo y estático con el fin de que, si se resbala, no se caiga al vacío. El cable recorre todo el lugar de trabajo, y el arnés de protección se engancha a la “línea de la vida” para protegerlo, en caso de accidente. Si se tropieza, se queda ahí, no cae. Esa es la teoría.
Por supuesto, para que funcione, esta línea de la vida no puede ser de cualquier forma: tiene que ser (así, obligatorio) resistente, y, evidentemente, estar muy bien instalada para que no haya errores. Por eso es algo que se revisa muy, muy a menudo, y debe instalarse en un sitio clave que sea fuerte y seguro para el trabajador.
Que no haya accidentes no va a depender SOLO del trabajador, que claro que sí que influye… pero también importa muchísimo el lugar donde trabaje, los herramientas a las que esté agarrado y que estén bien instalados para que los accidentes no tengan la opción de sucederse.
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales aplicada a alturas
Esto es algo que se estudia en casi todos los cursos y certificaciones, pero no le solemos hacer demasiada cuenta porque es algo que nos aburre un poco a todos (me incluyo yo también, casi siempre paso rápido el tema para sacármelo de encima pronto).
Pero ojalá no fuese así, porque la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se creó para evitar que todos los posibles accidentes en un entorno laboral no sucediesen. Se encarga de que cualquier trabajo que haya que hacer, sea de la índole que sea (sea en altura, con máquinas, a pleno sol durante horas, o pasar muchas horas sentado) sea seguro para que la persona que los realiza. No solo “salvarle la vida” en sí, sino que no provoque lesiones en su cuerpo (en su espalda, en sus manos…).
Pero claro, en altura también se encarga de proteger su vida: usar los equipos que hay que utilizar, que tengan revisiones concretas, que el arnés de seguridad esté atado como debería… Esta ley es tan sumamente importante por que incluso nos dice cómo debe de limpiarse o cómo debe de estar de limpio un lugar de trabajo para que no nos tropecemos y nos caigamos.
Sí, es una ley “estricta”, pero ¿de verdad vemos tedioso todo esto que nos podría, en un momento dado, salvar la vida? Fíjate, si mi padre hubiese tenido en su día una sujeción como las que hay ahora, no habría caído desde esa altura y no habría estado en peligro de muerte. Agradezco esa aglomeración de tierra un montón, porque me habría quedado sin padre por una mera tontería como no estar sujeto cuando trabajaba a tantísima altura.
Estamos acostumbrados a hacer las cosas a la forma en la que se han hecho siempre, porque funcionan… pero, con tantos accidentes que hay todos los días, es hora de pensar que NO, no funcionan. Y no funcionarán hasta que dejen de morir personas en trabajos, ya sean de altura o no. ¿No es más sencillo leerse y aplicar ciertas normas básicas de seguridad que enterrar a un padre, a un hermano o a un trabajador? Piénsalo.
Equipos de seguridad
Es evidente que, una de las cosas que hacen que un trabajo en las alturas sea más o menos seguro, es el material de seguridad que se utilice para su acción. Si no es bueno, duradero o resistente, hay problemas… así que lo mejor es que esté aprobado por las normas oficiales, porque así cumple con todo.
-Todos sabemos qué es un arnés, y, como tal, es el mejor punto de apoyo que tiene un trabajador en las alturas. Por lo tanto, es lo mejor para asegurar su vida y que no ocurra una desgracia. Hoy hay MUCHOS tipos de arneses, y de todos los tamaños, según el trabajador, así que no hay excusa para no tener uno adaptado a tus necesidades.
-Los cascos son otro punto de protección muy bueno, sobre todo para la cabeza: caídas de objetos, accidentes en alturas… Realmente te pueden salvar la vida.
-También sería bueno tener guantes, calzado antideslizante y líneas de vida, para que la protección sea completa y a TODOS los niveles.
La revisión del material es tan importante como usarlo, porque si tienes un arnés con costuras gastadas o un casco con grietas puedes tener más riesgo de accidente, porque pierde toda su eficacia.
También hay que guardarlo correctamente y no usarlo para otra cosa. Muchas veces, los accidentes ocurren por descuidos en el material.
Accidentes más comunes en altura
Los accidentes en altura más frecuentes son caídas desde escaleras, andamios o tejados. Otro MUY frecuente es resbalarse o tropezarse porque el suelo esté mojado o mal colocado. En muchos casos, el accidente ocurre porque no se usa bien el equipo que te toca. También hay accidentes porque los objetos se caen, golpean en la cabeza o nos tropezamos con cables y las herramientas que dejamos en el suelo.
En el curso de primeros auxilios estudié algunos casos de gente que había sufrido fracturas graves o golpes internos solo por caerse desde pocos metros de un andamio. No subestimes a la altura, porque hace que cualquier caída, aunque sea pequeña, pueda ser fatal. También es común que las personas intenten alcanzar algo sin asegurarse primero de que están bien sujetas, y en esos cosas se ponen en peligro.
Además de todo esto, también se suceden accidentes por tener los andamios mal montados o porque las sujeciones estén flojas. Esto pasa mucho cuando improvisas en un trabajo. Cuando alguien lleva muchos años trabajando se confía, y en las alturas uno no pueda confiarse jamás, aunque piense que tiene mucha experiencia. Los accidentes ocurren…
Por eso, entender los riesgos específicos de cada trabajo y del lugar es imprescindible, porque es necesario anticipar lo que puede salir mal y tomar medidas concretas.
¿Cómo evitar accidentes en altura?
-Antes que subirte a ningún sitio, revisa que el equipo funciona, todos y cada uno de los elementos. Que esté en buen estado, que no esté agrietado o roto, que agarre bien…
-Luego, planifica todo lo que vas a hacer para que no te coja por sorpresa: mira por dónde vas a caminar, dónde vas a poner las herramientas… Esto previene muchos accidentes.
-Algo ha tener en cuenta es que debes ser ordenado, porque si dejas cada cosa en un sitio, los materiales en el suelo, o cables sueltos, puedes tropezarte y hacerte daño.
-La formación también es importantísima. Si conoces las normas, cómo usar el material y cómo debes actuar si ocurre algo malo, podrás salvar tu vida y la de otros. Y esto tiene que saberlo hasta el más experimentado de la empresa.
-Otro buen consejo es que le tengas respeto a las alturas. Puede parecer poca cosa, pero una mala caída a 2 metros puede hacerte muchísimo daño.
-No trabajes solo si puedes evitarlo. Si te pasa algo, a ti o a tu compañero, podéis ayudaros y protegeros los unos a los otros. Ir solo es una mala idea, porque si te pasa algo nadie puede ayudarte ni avisar.
-Y, por último, usa bien el material, ajústalo y pon bien los agarres. No es muy complicado pero puede salvarte la vida.
¿Cómo rescatar a una persona en altura?
Imagina que un compañero está trabajando en un tejado y se resbala, pero su arnés lo detiene antes de que caiga al suelo. Quiero que te imagines este ejemplo para saber cómo actuar.
Sobre todo, mantén la calma y no entres en pánico. No hagas nada aún, mira a tu alrededor y revisa todo lo que tienes a tu alcance. Si actúas deprisa, puedes cometer errores, y no queremos eso, así que ve con calma.
NO quites el arnés, porque puedes empeorarlo todo. Pues hacerle daño, terminar de caerle…
Llama a tus superiores y a emergencias, para que la ayuda llegue cuando antes. Mientras no llega, revisa que tu compañero está bien. Intenta que no se mueva demasiado, ayúdalo a controlarlo para que sus nervios no terminen de romper su amarre.
Otra buena idea es revisar lo que te rodea más profundamente: que no haya herramientas bajo él, cables o suelo resbaladico que puedan causar otro accidente
También es clave revisar el entorno: que no haya herramientas sueltas, cables o superficies resbaladizas que puedan causar otro accidente. En mi curso de primeros auxilios aprendí que siempre se debe tener un plan de rescate antes de empezar un trabajo en altura: es decir, hay que saber qué equipo usar y qué pasos seguir si alguien queda colgado o cae.
Por último, otra cosa a tener en cuenta es que tener un plan listo ahorra tiempo y evita errores. Es decir, si lo tenemos todo claro y revisado antes de subir, no se cometerán accidentes.
Buenas prácticas en el trabajo en altura
Antes de subir:
- Revisa el lugar: que todo esté firme y estable, sin tablones flojos ni bordes peligrosos.
- Revisa el equipo: arnés, casco, guantes, calzado y líneas de vida.
- Ajusta el arnés: que quede cómodo, sin partes flojas ni torcidas.
- Planifica la ruta: dónde poner los pies, cómo moverte y dónde colocar herramientas.
- Quita materiales sueltos, cables y herramientas del camino.
- Evalúa riesgos: superficies mojadas, bordes, cables, escaleras o maquinaria cercana.
- Prepara un plan de rescate: identifica los equipos de emergencia y cómo usarlos.
- Comprueba las condiciones del clima: viento fuerte, lluvia o sol intenso pueden aumentar riesgos.
- Habla con tu equipo: asegúrate de que todos sepan el plan y los puntos de seguridad.
Durante el trabajo:
- Muévete despacio, calcula cada paso y no te sueltes el arnés.
- Da pasos firmes y deja tus manos libres para agarrarte cuando lo necesites.
- Avisa si algo no es seguro y observa a tus compañeros.
- Asegúrate de que ningún material está suelto o desgastado.
- No improvises nada, no corras y no hagas movimientos arriesgados por ahorrar tiempo.
- Evalúa entorno a menudo y tu equipo durante la jornada.
- Agarra bien las herramientas para que no se caigan y estén siempre enganchadas.
Después del trabajo:
- Guarda y revisa tu equipo, mantenlos limpios y en buen estado.
- Identifica errores y casi accidentes para corregirlos.
- Informa a supervisores y compañeros sobre riesgos que veas, aunque los veas insignificantes.
- Piensa qué medidas funcionan bien y qué mejorar la próxima vez.
- Revisa si algo necesita reparación o reemplazo antes de volver a subir.
¿Qué hacer después de un accidente en altura?
Este tipo de accidentes ocurren muy deprisa y sin que te des ni cuenta, así que actar bien y deprisa puede salvarte la vida y evitarte un susto. Por eso, lo mejor es saber cómo actuar y tener un plan de actuación.
Aquí te dejo un paso a paso para que todo esté bajo control.
- Asegura a la persona: que esté estable y en un lugar seguro. No la muevas con mucha brusquedad
- Llama a los servicios de emergencias, a los bomberos o al personal capacitado.
- Háblale y explícale que la ayuda está en camino para que no entre en pánico.
- Quita las herramientas sueltas del suelo, y asegúrate de que no haya superficies resbaladizas ni partes inestables del andamio.
- Observa signos vitales: revisa la respiración, el pulso y el nivel de consciencia mientras llega la ayuda.
Con estos pasos, tendrás tanto a la persona como el entorno totalmente bajo control. Así, te aseguras de que no haya problemas mayores.
Y, por último: ¿cómo evitar que vuelva a pasar?
Prevencion, es lo mejor que puedes hacer para que un accidente no pase de nuevo. Comprueba qué ha fallado y cómo puedes evitar que se repita de nuevo, y tendrás la mayor parte del camino recorrido. De esta forma, habrán menos accidentes.
Por eso, si quieres volver a trabajar mañana (o que tu trabajador vuelva mañana), haz las labores pertinentes y, antes de subirte a cualquier altura… ¡protégete!
