Los ciclistas con la naturaleza

Los ciclistas con la naturaleza

Escrito por 

10 diciembre, 2015

Yo creo que el 90% de los “biciclistas” (como nos llamo yo) estamos preocupados por la naturaleza. A lo mejor son prejuicios y estoy totalmente equivocada pero es una sensación que he tenido desde niña, la idea de unir la bici con el respeto al medio ambiente. Yo abogo por la naturaleza y por la bicicleta como medio de transporte y aunque habrá quien la use sólo por hacer deporte y le dé igual la contaminación yo creo que hay un alto porcentaje de usuarios del carril bici que apoyamos al medio ambiente. Por eso, hoy quería hablaros de esta empresa de instalación de placas solares en Barcelona que, con sus precios, está ayudando a crear un mundo un poquito mejor, aunque el Gobierno con sus impuestos no ayude nada.

Se trata de Factor 4, una empresa que lejos de nacer al amparo de la moda como muchas otras, ha nacido por y para ayudar al medio ambiente. Está claro que obtienen sus beneficios porque de lo contrario no podrían continuar con su labor, y está claro también que sus trabajadores cobran un sueldo y viven de su trabajo, espero que todo lo bien que puedan, pero eso no quita para que sea una de las empresas más baratas y más responsables.

Sus fundadores y directivos, así como la mayoría de sus trabajadores, se preocupan por el medio ambiente y por la contaminación que causan las energías tradicionales, por eso pensaron el modo de crear una empresa que fabricara energía, pero energía renovable, y de ahí nació Factor 4.

Hace pocos días Madrid tuvo que cerrar al tránsito el centro de la ciudad, cosa que apoyo totalmente, por culpa de la contaminación del aire que había a causa de la falta de viento y de la llegada de calimas y aire arenoso del desierto. Los factores climáticos no podemos evitarlos, con naturales, y realmente no son los causantes de la contaminación ni los que la provocan, somos nosotros los que ayudamos al  planeta a morir y apenas nos damos cuenta. Los vecinos del Barrio del Pilar declaraban esto a los medios de comunicación: “Intentamos pasar muy poco tiempo al aire libre”. ¿Creéis que esta es una buena manera de acabar el año? Imaginad los titulares internacionales: La capital española acaba el 2015 con los niveles de polución más altos de toda su historia. Indignante.

Yo vivo en otra gran urbe en nuestro país, en Barcelona, y no conozco empresas que ayuden a promover el respeto por el medio ambiente en Madrid pero estoy segura de que habrá muchísimas y otros tanto como yo que las apoyen y las difundan. En mi caso, hablaré por Barcelona, y por aquello que conozco. Y me temo que nosotros tampoco nos libramos del desastre climático que el aire que hay entre nuestras fronteras está sufriendo estos días porque Barcelona sigue los pasos de Madrid en niveles de contaminación.

Los Sanitarios de los hospitales de mi amada ciudad condal aseguran que ya están empezando a notar un pico en la afluencia de pacientes con problemas respiratorios, cosa que aunque no han demostrado, aseguran que apunta a la contaminación medioambiental que está sufriendo también Barcelona estos días.

Puede que las medidas del Ayuntamiento de Madrid no sean suficientes, como apuntan algunos expertos, pero al menos han hecho algo. Aquí, por ahora, nada de nada. Y nos somos los únicos, no lo niego, pero no debemos fijarnos en los que están peor, sino en las grandes urbes europeas que han mejorado como Londres, París y Berlín tienen los índices de dióxido de nitrógeno cada vez más bajos. Pero ¿cómo lo consiguieron? La capital inglesa tiene limitado el acceso al centro desde 2003, y la capital francesa y alemana tienen fuertes restricciones para los coches más contaminantes. Roma, por el contrario, encabeza la lista de ciudades con los índices más altos.

Según los últimos datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente la contaminación atmosférica provoca 27 muertes al año en España. ¿Vamos a cambiar eso o vamos a quedarnos mirando? Yo propongo domingos de bici, donde ese sea el único medio de transporte permitido de manera particular ¿y tú, qué propones?

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